Aunque oficialmente el verano se acabe el 23 de septiembre, muchos ya estamos de vuelta de las vacaciones y volver a la rutina es algo inevitable, con su “síndrome post vacacional” de todos los septiembres. Según una encuesta realizada a más de 1000 trabajadores españoles el 41% de los encuestados reconoce que tiene este síndrome al reincorporarse al trabajo. La mejor manera de luchar contra esta sensación es la actitud, una mentalidad positiva es fundamental. Entre los trucos más efectivos están madrugar para afrontar el día sin agobios, retomar el trabajo poco a poco, hacer deporte y llevar una dieta saludable.
Otro de los consejos es hacer de tu sitio de trabajo un entorno agradable y positivo. Está demostrado que si es un espacio acogedor esto motivará a los trabajadores, se sentirán involucrados e ir al trabajo se convertirá en algo positivo.
En Bálamo además de ser un sitio donde poder disfrutar de una variada oferta gastronómica, disponemos de diferentes espacios donde organizar reuniones de trabajo. Nuestros 4200m2 están divididos en diferentes ambientes, cada uno con una identidad propia. Por ejemplo, nuestra sala Alta mar es uno de esos espacios que te conquistará. Se encuentra en la planta de arriba, tiene 700 m2 y es el lugar perfecto para organizar eventos de empresa, o celebraciones. En la primera planta, además del salón principal tenemos distintos espacios íntimos. Diferentes salas, cada una con el nombre de un ilustre navegante (Colón, Barreto, Malespina, Elcano, Pizarro, Magallanes y Ojeda) que son perfectas para organizar reuniones de empresa en un espacio totalmente innovador y acogedor que te harán romper con la rutina de día a día. En todas estas salas encontrarás una pantalla en la que poder proyectar la información corporativa que necesites en cada ocasión. Algunos están acotados por el impresionante jardín vertical y otros por la elegante bodega de vino de cristal.
Algo de lo que disfrutamos mucho durante las vacaciones es de comer, ya sea en chiringuitos, bares, restaurantes, en la arena, o incluso cuando hacemos alguna parada por casa. Un placer de la vida que hace que saboreemos aún más esta época de relax. En especial, uno de los alimentos que más nos apetece disfrutar es el marisco.
En el post de hoy os vamos a hablar en concreto de los mejillones, que es el gran protagonista de muchas reuniones veraniegas. Este molusco cuya concha es negra y en su interior destaca el color anaranjado, es sin duda una joya gastronómica. Es un alimento con numerosas propiedades, entre ellas:
Es muy rico en proteínas, ya que una taza de mejillones contiene el 30% de la cantidad recomendada por cada persona.
De todos los mariscos es el que más omega 3 contiene, una sustancia muy beneficiosa para los huesos y las articulaciones.
Apenas tienen calorías, son una fuente de energía debido a la gran cantidad de yodo que poseen.
Gracias a la presencia de vitamina C, son un remedio perfecto para lucir una piel ideal, ya que es un nutriente antioxidante.
En definitiva, un alimento estrella. Muy ricos y sencillos de hacer, eso sí, ¡siempre y cuando se limpien bien! Pero eso es muy sencillo… Aquí te damos las pautas:
Antes de nada, hay que ver si están en buen estado. Para ello, el mejillón debe estar fuertemente cerrado porque eso significa que está vivo. Pero a veces nos los encontramos abiertos. En este caso, el mejor truco es darle un golpecito contra la mesa, y si la concha se cierra, significa que todavía está vivo y es apto para su consumo. Al tratarse de una concha, suelen tener tierra y las famosas “barbas” o briozoos. El primer paso para limpiarlos es colocarlos en un escurridor, echarles agua a presión y lavarlos con las manos. Después, con unas tijeras, hay que cortar las barbas que estén atrapadas entre el caparazón, pero nunca se deben arrancar ya que podríamos rasgar la carne. Por último, los limpiamos con un estropajo de alambre para quitar el resto de los residuos orgánicos. ¡Facilísimo!
Si después de leer este post te ha entrado antojo de mejillones, tenemos la solución, en Bálamo ofrecemos unos mejillones al vapor exquisitos y con un sabor puro a mar.
Desde el año 2007 se celebra cada primer viernes del mes de agosto el Día Internacional de la Cerveza, una celebración que empezó en un bar de Santa Cruz (California), y que ahora se ha convertido en una tradición mundial. Se estima que alrededor de 50 países festejan este día y es que no es de extrañar, es una bebida a la que es difícil resistirse.
Se dice que tuvo su origen en Oriente Medio, en el pueblo sumerio donde el arte de preparar la cerveza era bastante común, sobre todo entre las mujeres. Más tarde empezaron a aparecer catadores y expertos, pero fueron los Egipcios los primeros en comercializarla, conocida como “zythum”. Le añadieron ingredientes que potenciaban el aroma y el color, y se hizo tan popular que se podrían pagar impuestos con ella.
En nuestro país, actualmente es sin duda la protagonista de muchas reuniones con amigos y familia. Según el informe socioeconómico del sector de la cerveza, en 2018 en España se produjeron 38,4 millones de hectolitros de cerveza, convirtiéndose así en el 4º país productor de la Unión Europea y el 11º a nivel mundial. Con lo que respecta al consumo, este último año se bebieron en España más de 40,16 millones de hectolitros, siendo el 67% en bares y restaurantes. Además, otro estudio realizado por Cerveceros España destaca que el 31% de cerveza se consume en verano, lo que equivale a 11 millones de hectolitros. Y es que en verano los aperitivos, comidas y cenas fuera de casa se multiplican, y la cerveza es la bebida elegida en las comidas para el 90% de los españoles.
Un auténtico placer que, además, siempre y cuando moderemos su consumo tiene beneficios, como por ejemplo: previene la aparición del colesterol, es rica en antioxidantes y vitaminas beneficiosas para las enfermedades cardiovasculares y favorece la hidratación.
¡Muchas cosas que celebrar!
Como ya sabemos, durante el verano con las altas temperaturas y la continua exposición al sol, nuestro cuerpo tiende a deshidratarse, nuestro apetito es menor, y aumenta el cansancio y la fatiga. Por eso es esencial hidratar a nuestro organismo incluyendo día a día alimentos ricos en agua.
En Bálamo te ofrecemos nuestro exquisito salpicón de marisco, el plato perfecto para esta época estival. Refrescante, nutritivo y con pocas calorías. La mejor opción, ya que está compuesto por alimentos que tienen una gran cantidad de agua y muchos beneficios. Nosotros, este plato tan veraniego lo hacemos con perejil, pimiento verde y rojo, aceite de oliva, sal y cuatro tipos de pescados y mariscos muy sabrosos: el rape, el pulpo (en concreto se cuece y trocea la cabeza), el langostino tigre rayado y la cola de gamba. Alimentos perfectos para esta época del año por su exquisito sabor y por sus grandes beneficios.
Los expertos afirman que el contenido en omega 3 que existe tanto en mariscos como pescados ayudan a regular los niveles de colesterol, y que además aportan una considerable cantidad de agua al organismo. Si incluimos estos nutrientes en nuestra dieta diaria nos ayudarán a recuperar la pérdida de líquidos que se acentúa durante la época de verano, su consumo nos permitirá recuperar alrededor de un litro o litro y medio de agua. También tienen un gran aporte en vitaminas, entre las que destaca la vitamina C, E y A, fundamentales para el buen funcionamiento del organismo. Concretamente la vitamina C, que es necesaria para fortalecer el sistema inmunológico.
¡Un plato fresquito y muy sano para combatir estas altas temperaturas!
Llevar una dieta equilibrada es esencial para sentirnos fuertes física y anímicamente. Los especialistas aconsejan cocinar platos en los que se combinen ingredientes como la carne, los huevos, los cereales y el pescado. Todos ellos aportan numerosos beneficios para nuestro organismo. Hoy hablaremos de la importancia que tiene consumir pescado para la salud de los niños ya que es esencial para su desarrollo.
El pescado, como ya sabemos, es un alimento con grandes propiedades nutricionales: contiene proteínas de alto valor biológico, es rico en yodo, hierro magnesio, calcio y vitaminas A y D y cuenta con una gran cantidad de omega 3 que favorece los mecanismos psicológicos, estructurales y cardiovasculares del cuerpo. Actualmente, se han realizado numerosos estudios que han detectado grandes beneficios en el desarrollo de los más pequeños. Por ejemplo, según la revista Clinical Nutrition, los niños que comían pescado dos veces por semana (uno de ellos pescado azul) tenían menos probabilidades de tener una mala conducta debido a que la presencia de Omega 3 favorecía el crecimiento neuronal y el desarrollo del cerebro humano. Otros estudios relacionan el consumo de pescado, más de una vez por semana y combinando pescado azul y blanco, con un mayor rendimiento académico, mejoras en el aprendizaje verbal y visual, de memoria, mayor capacidad lectora y de concentración. En España, según varias encuestas realizadas, solamente 1 de cada 5 niños consume pescado una vez por semana. Para evitar esto, hay que introducir el pescado en la dieta de los niños desde que son muy pequeños. Por una parte, existen los pescados blancos como la merluza, el bacalao, el lenguado que tienen un sabor suave. Y por otra parte, los pescados azules como los boquerones, las sardinas, ricos en ácidos grasos esenciales.
El rape es un pescado perteneciente a la familia de los Lófidos. Está considerado uno de los pescados más feos que se pueden encontrar en las profundidades del mar, pero sin duda posee una carne muy valorada.
Tienen un físico muy característico, a simple vista son “raros” pero lo cierto es que su morfología está adaptada a que puedan sobrevivir. Para evitar cualquier ataque tienen distintas espinas en la cabeza, sus aletas, las dorsales y las ventrales están situadas en el reverso de la cola y los dos pectorales tienen aperturas bronquiales detrás de cada. En cuanto a sus huesos son delgados y flexibles, lo que les permite abrir bien la boca para poder engullir a las presas rápidamente. Pueden llegar a comerse presas de hasta el doble de su tamaño. Uno de los rasgos más característicos, que solo está presente en las hembras, es un trozo de la espina dorsal que sobresale por encima de la boca en forma de caña de pescar. En la punta de esta antena hay una trampa luminosa que usan como anzuelo para atraer a las presas.Una especie cuanto menos curiosa, normalmente tienen un color entre gris oscuro y marrón, y suelen encontrarse en el océano Atlántico y en el Antártico, hasta 1500 metros por debajo de la superficie. Su tamaño varía entre los 20 centímetros y un metro de longitud, aunque la mayoría suele medir menos de 30 centímetros. Normalmente, pesan entre 1,5 kg y 2,5 kg aunque algunos pueden llegar a alcanzar los 50kg.
Por otra parte, aproximadamente existen más de 200 especies de rape, entre las más comunes se encuentran el rape blanco, que vive en agua saladas. Su carne es muy apreciada, ya que es suave y muy sabrosa. La cabeza se suele utilizar para la elaboración de distintos caldos.