Nuestras deliciosas chips caseras dan mucho de qué hablar y es por ello, que en el post de hoy os vamos a contar cómo las preparamos. Os animamos a que las preparéis igual en casa.
Lavamos las patatas con agua fría, dejándolas un minuto bajo el chorro de agua
Pasamos a pelarlas a través de nuestra máquina. Vosotros las podéis pelar manualmente con un cuchillo o con un pelador directamente.
Posteriormente, nosotros pasamos las patatas ya peladas por la máquina cortadora. Vosotros podéis hacer este paso manualmente como el anterior, cortando las patatas en rodajas muy finas.
Ponemos a calentar aceite de oliva virgen extra, una vez esté hirviendo, colocamos las patatas en la freidora, alrededor de siete minutos (dependiendo de la cantidad)
Luego las sacamos y las colocamos encima de una servilleta para que escurra el aceite.
Finalmente, espolvoreamos sal al gusto y ¡voilá!
Así es como nuestras patatas pasan a ser esas deliciosas chips caseras crujientes que muchos deseáis. Ahora que tenéis nuestra receta, podéis poneros manos a la obra. No olvidéis contarnos qué tal os quedaron.
El food style se basa en el sentido de la vista para conseguir el interés de la comida. ¿Eres de esos que tiene que hacer una foto de su plato antes de empezar a comérselo y antojar a todo Instagram? Pues si eres de esos, o si simplemente quieres aprender a hacer una buena foto de tu comida, este post es para ti.
Partiendo de la base que la mejor foto es la que logre que el plato se vea muy apetecible, toma nota de los siguientes consejos para lograr la foto perfecta.
Si utilizas tu móvil o una cámara pequeña, ten en cuenta que la calidad de la imagen será afectada en ambientes con poca iluminación, por lo cual es importante revisar la sensibilidad ISO (este es un parámetro que nos permite decirle al sensor cuánta luz queremos que entre en la foto), para que no aumente demasiado y así evitar ruido en la imagen. Lo que puedes hacer en caso de estar en un restaurante con poca luz, es utilizar una apertura de diafragma lo más abierta posible para así ganar luz y no perder nitidez.
Sujeta con firmeza tu móvil para disminuir el riesgo de que tus capturas queden borrosas, no quieres fotos movidas, ¿verdad?
Ubícate cerca de una fuente de luz natural, pero evita que los rayos solares den directamente sobre el plato.
Olvídate de las personas de otras mesas que puedan mirarte raro al hacer fotos de tu plato antes de comerlo. No tengas miedo de moverlo y de jugar con los mejores ángulos que encuentres para lograr tu foto perfecta. (Tampoco tardes mucho que se enfría)
Aprende a utilizar las opciones de fotografía de tu móvil o cámara, como también las herramientas de edición.
Bonus track: te compartimos una de nuestras app favoritas y sencillas para hacer fotos de nuestros platos: Foodie. Disponible Android y IOS, nos ayuda a sacar las fotos más ricas. Y si eres de esos que no son muy fan de las apps te dejamos un tip que a nosotros nos funciona muy bien: intenta que tu plato siempre esté en primer plano y el fondo desenfocado, así le darás un toque más estético y profesional a tus fotos.
Esperamos que con estos consejos logres hacer la foto perfecta a tu plato cada que vayas a comer a Bálamo, y por supuesto, al subirla no olvides mencionarnos y poner la locación, nos encantaría ver tus fotos.
Si hablamos de aperitivos fáciles, rápidos y deliciosos, sin duda tenemos que hablar de las navajas. Pero antes de empezar, ¿sabemos qué son y de dónde vienen? Primero vamos a enterarnos un poquito.
Las navajas son un molusco bivalvo que habitan en los fondos del mar, más exactamente, se encuentran enterradas en la arena, donde excavan agujeros verticales hondos. Lo que es una curiosidad, es que estos agujeros tienen forma de ocho y además, suelen medir alrededor de 50 centímetros de profundidad. Por todo lo largo de estos agujeros, las navajas se desplazan dilatando su pie para captar y filtrar los nutrientes disueltos en el agua.
¡Y es que nos encanta su sabor a mar!
Sea cual sea su cocción, a la plancha o al vapor, son uno de nuestros aperitivos favoritos evidentemente por su sabor, y es que, ¿a quién no le encanta mojar el pan en el aceite que las acompaña aliñado de ajo, perejil y limón? A nosotros se nos hace la boca agua de solo pensarlo. Y aquí es cuando podemos confirmar que aquella frase de cajón “menos es más” es totalmente acertada, ya que este aperitivo al ser aliñado con tan pocos ingredientes no pierde ni un poco su sabor.
Sanas, sencillas y sabrosas, listas en cuestión de poquísimos minutos, son las protagonistas de exquisitos bocados.
Pequeñitos, verdes muy verdes y sobretodo, muy sabrosos, los pimientos de padrón son originarios del huerto de la parroquia del pueblo gallego de Padrón, en La Coruña. Son todo un clásico de la cocina gallega y la mejor temporada para comerlos es entre mayo y octubre, ya que durante estos meses es su época de cosecha.
Ahora que ya sabes que el post de hoy está dedicado a los pimientos de padrón, entremos en materia y busquemos respuesta a la pregunta del millón, ¿por qué unos pican y otros no?
¡Vamos a por ello!
Decía aquel refrán gallego «os pementos de Padrón, uns pican e outros non» y tan cierto. Lo que sucede en cuanto a que unos pican y otros no, tiene origen en la sustancia capsicina, la cual se encuentra en unas pequeñas vesículas del interior del fruto.
Esta sustancia defensiva es generada por la planta del pimiento en respuesta a determinados factores externos, de forma que una misma planta puede dar pimientos picantes y pimientos no picantes. Siendo así, el factor que más se atribuye a una mayor producción de pimientos picantes, son las altas temperaturas o la sequía.
Después de saber por qué unos pican y otros no, quizá te estés preguntando cómo diferenciar los unos de los otros y la respuesta para ello es que ¡no hay manera! Hay quién dice que los pequeños pican menos o que los que tienen forma retorcida pican más, pero lo mejor es dejar que la suerte decida por ti.
A que más de una vez te han dicho que beber agua durante las comidas dificulta la digestión. Quizá te lo hayas creído del todo o se te haya quedado rondando en la cabeza pero, ¿cómo de cierto es esto? Pues muy poco, y en el post de hoy vamos a contártelo.
Dicen que el agua diluye los jugos gástricos y sí, esto es cierto, pues el líquido elemento aumenta el volumen del contenido estomacal sin añadir una sola gota extra de ácido, lo cual provoca que las sustancias químicas creadas para romper los alimentos y convertirlos en una sustancia consumible, no sean tan efectivas como deberían serlo.
Indagando sobre el tema, nos hemos encontrado con el libro Comer o no comer del periodista español Antonio Ortí y las expertas en nutrición Ana Palencia y Raquel Bernacer, en el que dedican un capítulo entero a los mitos y verdades sobre el agua. En este, afirman que beber agua durante las comidas, estimula el funcionamiento de los riñones y contribuye a un buen equilibrio hídrico.
Por otro lado, escuchamos también acerca de aquellas dietas disociadas en las que no está permitido beber agua cuando se ingieren hidratos de carbono ya que supuestamente “dificulta la digestión”. Sin embargo, las especialistas en nutrición de Comer o no comer, señalan que esta medida provoca que alimentos como las papas, el pan, el arroz y otros ricos en carbohidratos engorden más.
Nuestro cuerpo está alrededor de un 70% compuesto por agua y sin duda, nos pide dos litros diarios de agua para mantenernos sanos y contar con una digestión ideal, por lo cual no podemos dejar pasar esta necesidad básica.
Y tú, ¿cada cuánto bebes agua? Compártenos tus rutinas en los comentarios y cuéntanos en qué momentos del día bebes agua. Finalmente, ¿con comidas o sin comidas? Nosotros, definitivamente todo el rato.
Oficialmente hemos recorrido un camino de más de un año. 2019 ha sido para nosotros muy importante, ya que es el primer año que caminamos juntos de principio a fin. Estos doce meses hemos recorrido un viaje que no habría podido darse de no ser por vuestra compañía, así que aprovechamos esta ocasión, estas fechas y especialmente este post para agradeceros por estar a nuestro lado y ser parte de nuestro crecimiento.
Sí, hoy somos capaces de decir que hemos tenido un 2019 de ensueño, un 2019 de anécdotas, un 2019 de aprendizajes, un 2019 de momentos, de alegrías de risas y lo más importante, un 2019 con vosotros.
¡Gracias! Desde Bálamo Restaurante os deseamos un 2020 cargado de la mejor energía, para que creéis con vosotros una bonita historia llena de momentos felices por contar.
Así es, esperamos poder acompañaros en vuestros más especiales momentos, en vuestras celebraciones de familia y fiestas de amigos. Llevar este 2019 de ensueño a un 2020 de armonía, amor y paz.